Memoria Actividades   98-01

  1. Respecto a "publicidad engañosa" y "productos milagro", la  Administración ha sido sensible, tomando iniciativas  tanto  a nivel de legislación  como de divulgación  (T.V., radio, folletos informativos).

  2. "Educación Sanitaria en la alimentación de la población escolar". Se valorará en un futuro inmediato la necesidad de editar por  la Xunta de Galicia   (Dirección General de Salud Pública) el material pedagógico necesario.

  3. Apoyo en la financiación del Campamento para niños diabéticos, al igual que otros años.

  4. "Prevención de los Trastornos por deficiencia de Yodo en Galicia" :

    a) Documento informativo editado por la  Consellería de Sanidad sobre prevención de los Trastornos causados por el déficit de Yodo en la Comunidad Autónoma de Galicia, distribuido a todos los endocrinólogos, ginecólogos, centros de Atención Primaria y Pediatría, así como a los servicios de Medicina  Preventiva de Galicia y del resto de España.
    El texto se detalla a continuación:


PREVENCIÓN DE LOS TRANSTORNOS CAUSADOS POR DÉFICIT DE YODO EN GALICIA

LA SAL  YODADA

 

QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE EL YODO

El yodo  es un micronutriente esencial  para el cuerpo, que debe administrarse regularmente a  través  de la  alimentación.  Su función es intervenir en  la síntesis de hormonas tiroideas. Por tanto, si existe deficiencia de yodo lo suficientemente severa se afectará  esta síntesis.  Las hormonas tiroideas  cumplen importantes  funciones en nuestro organismo sobre todo en los procesos de desarrollo cerebral,  del crecimiento en la regulación del metabolismo.

RECOMENDACIONES DE INGESTA DIARIA MÍNIMA DE YODO

En 1992,  bajo el auspicio de la OMS,  el Comité Internacional para el Control de los Transtornos por Déficit de Yodo, La Asociación Europea de Tiroides, la Comisión de la Comunidad Europea y UNICEF fijaron las siguientes recomendaciones:

Yodo en mcgr/día

Niños prematuros 90 
Niños hasta 6 años 90
Niños de 7 a 10 años 120
Adultos 150
Embarazadas y en período de lactancia 200

Después de numerosos estudios en áreas de pobre ingesta de yodo se recomienda durante  el embarazo  y  la lactancia  una dosis de yodo de 260 mcgr/día y así se está haciendo en varios países europeos.  Cuando el aporte de yodo disminuye por debajo de las necesidades mínimas de forma prolongada pueden aparecer trastornos debidos a su deficiencia.

Los parámetros empleados para valorar el nivel de yodo son el tamaño del tiroides y la excreción urinaria de yodo (yoduria),  ya que,  aproximadamente el 80 % de yodo ingerido con los alimentos se elimina por la orina.

¿ DÓNDE SE ENCUENTRA EL YODO?

El yodo se encuentra distribuido de forma irregular en el agua y en los alimentos. Los mares son el mayor almacén de yodo; por tanto, el pescado de mar, es la principal fuente de yodo. El contenido en yodo de nuestro suelo es muy pobre -debido  al lavado de los mismos durante el deshielo tras el período de glaciación-,  por lo que muchos de los productos agrícolas de zonas del interior y montañosas  también  son pobres en este elemento. Además  el contenido en yodo de la leche  y productos lácteos depende de la alimentación de los animales.  Debido  a ello  y  a nuestros hábitos alimentarios resulta difícil cubrir las necesidades diarias de yodo de la población a través de la dieta, y en la práctica esta deficiencia se evita suplementando la dieta  con Sal Yodada. El yodo no se almacena en el organismo largo tiempo por lo que ha de ser repuesto continuamente.

CONSECUENCIAS DE LA CARENCIA DE YODO

La carencia de Yodo es un problema geológico. Existen amplias áreas en la población mundial con  déficit de yodo y, los trastornos ocasionados se encuentran entre las enfermedades carenciales más frecuentes en el mundo.

Hasta hace unos años el problema de la deficiencia de yodo se centraba en el bocio endémico, pero en las últimas décadas,  las investigaciones  llevadas  a  cabo en varios países han demostrado que el bocio no es la única manifestación de la carencia de yodo, sino también  - exista o no bocio -,  los  trastornos causados por deficiencia de yodo, como el aumento de mortalidad neonatal y el número de abortos, anomalías congénitas con daño neuromotor permanente,  defectos de audición y disminución de la capacidad intelectual y del crecimiento.  En las zonas  con deficiencia  de yodo grave  se presenta bocio endémico y cretinismo  (hipotiroidismo  por déficit de yodo durante los periodos embrionario y fetal).

La deficiencia de yodo incide negativamente en la totalidad de la población condicionando un coeficiente de inteligencia inferior al de poblaciones similares sin deficiencia, y tienes graves repercusiones en el desarrollo socio económico de la comunidad.

Los estudios mas recientes valoran que  los trastornos causados por déficit de yodo afectan a más de 1.500 millones de personas en más de 110 países,  en  los  que más de 650 millones están  afectados de bocio y unos 20 millones presentan deficiencia mental importante, lo que supone una de las causas mas prevalentes y prevenibles de afectación  del desarrollo intelectual hoy en el mundo.

La OMS  a través de la  49ª  Asamblea  Mundial  de la Salud en 1.996  ratificó el objetivo de  "conseguir  la  eliminación del grave problema de Salud Publica que representan los Trastornos causados por Déficit de Yodo"  para todos los países del mundo. Este acuerdo fue firmado por 159 países, entre ellos España.

En España,  al igual  que  en otros países europeos,  se ha comprobado  que existe carencia de yodo en diversas zonas  de Andalucía,  Asturias,  Cataluña,  Extremadura, Galicia y Castilla y probablemente en otras zonas no estudiadas, e incluso en zonas no montañosas.  Esta carencia puede considerarse  actualmente de grado medio  pero los trastornos que se derivan de ella  son  tan  importantes  que  es  considerada  como  un problema de salud pública.

En los estudios epidemiológicos llevados a cabo en 14 de las 17 autonomías de España,  las concentraciones de yodo en orina fueron,  en general,  de moderadamente bajas a muy bajas, lo que demuestra deficiencias de yodo en todas las áreas estudiadas. Esto justifica la presencia de bocio endémico sobre todo en mujeres embarazadas y en niños de edad  escolar.  También  se  ha comprobado que  los neonatos de zonas en las que hay  deficiencia de yodo,  incluso si es leve,  presentan niveles de TSH altos en la prueba de Detección Precoz del Hipotiroidismo Congénito pudiendo llegar a superar 6 veces el nivel de TSH observado en áreas donde no hay esta carencia nutricional. Esto indica  que estos niños  pasan por  un período  transitorio  de  hipotiroidismo,  lo que es preocupante teniendo en cuenta que el periodo fetal y el primer año de vida son críticos para el desarrollo cerebral. De hecho,  estudios realizados en 2 comunidades autónomas confirman  que  el coeficiente intelectual  medio  de los escolares  de dichas zonas  está  afectado hasta tal punto  que gran parte de los niños  no alcanzan  el nivel medio  de los demás niños españoles.

CÓMO APORTAR EL YODO NECESARIO

La Organización Mundial de la Salud propugna la Yodación Universal de la sal, entendiéndose por ello  la yodación de la  sal de consumo humano y animal,  incluyendo la utilizada en  las industrias alimentarias. La primera experiencia de profilaxis de bocio endémico con yodo de inició en Ohio  (USA) en 1917  por Marine y Kimball.  En Suiza se implantó en 1922.

En España existe sal yodada disponible en el mercado  desde 1983,  Real Decreto de 27 de abril,  que aprueba la  reglamentación técnico-sanitaria  para la obtención, circulación y venta de la sal yodada  y establece el contenido de yodo en 60 mgr por Kg de sal, de tal manera que con la ingesta diaria normal de sal (unos 3 gramos /día)  se cubren las necesidades diarias de yodo.

En Galicia el 9 de enero de 1.985  se publicó en el DOGA  un decreto sobre prevención del bocio endémico mediante el consumo de sal yodada. Actualmente en todos los comedores  escolares  de Galicia  se utiliza  sal yodada  pero  no  existe  garantía  de  su consumo en el hogar.

Toda la población debe utilizar sal yodada al cocinar y aliñar los alimentos, especialmente  los niños y  mujeres en edad fértil.  Su consumo es especialmente importante en  mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.  Las campañas de yodoprofilaxis tienen su efecto, pero éste es pasajero si no se realizan con continuidad, por eso es fundamental un programa de seguimiento eficaz y permanente, controlando periódicamente los resultados.  De esta forma se ha conseguido  eliminar los trastornos causados por deficiencia de yodo en diversos países (Noruega, Suecia. Finlandia, Suiza y Austria...)

POBLACIÓN ESPECIAL DE  RIESGO

Incluye a las mujeres embarazadas y en período de lactancia así como la población infantil, sobre todo en los primeros años de vida.

Cuando el déficit de yodo afecta a la etapa fetal y al primer año de vida el daño producido es irreversible, ocasionando,  según  la intensidad  de la carencia de yodo, disminución del coeficiente intelectual e incluso retraso mental.

Durante el embarazo y el período de lactancia están aumentadas las necesidades de yodo  por lo que  es de especial  importancia  recibir un aporte suficiente,  ya que  deben  cubrirse las necesidades  de yodo de la madre y  a través de ella las del feto  y del recién nacido.  Está demostrado  que el tratamiento con yodo a  la mujer embarazada y durante  el período de lactancia permite prevenir los trastornos causados por el déficit de yodo en el niño.

REPERCUSIONES DE LA CARENCIA DE YODO PARA LA MADRE:

  1. Un insuficiente aporte de yodo en la mujer embarazada y en periodo de lactancia puede dar lugar a la aparición de bocio.  También  aumenta  la tasa de  hipotiroidismo y hay mayor número de abortos y de muerte fetal.

REPERCUSIONES DE LA CARENCIA DE YODO PARA EL FETO Y RECIÉN NACIDO:

  1. La carencia  de yodo en el feto viene determinada por su carencia en la madre. Si  el  feto  no  dispone de  suficiente yodo  su  tiroides  puede aumentar  de tamaño  y ocasionar bocio  que,  aunque sea de pequeño volumen, en el momento del nacimiento puede provocar trastornos respiratorios y/o de la deglución, y,  además,  la carencia de yodo ocasiona alteración de la función tiroidea, con retraso en el desarrollo del Sistema Nervioso Central, así como del crecimiento y de la maduración ósea en mayor o  menor grado dependiendo de la intensidad de la carencia. Cuando la carencia de yodo es grave hay riesgo de cretinismo bien de tipo neurológico bien de tipo mixedematoso  (raros en nuestro país)  y  puede  ser  mas  frecuente el  hipotiroidismo  congénito  permanente o transitorio, que es la situación menos grave  de  la  deficiencia  de yodo.  Los trastornos mentales producidos son irreversibles.

  2. Una carencia de yodo  en la madre en el periodo de lactancia también la padece el lactante,  lo  que  contribuye  a  intensificar los trastornos  del desarrollo físico y mental debidos a deficiencia de yodo durante la vida fetal.
    Estos trastornos son evitables si se hace yodoprofilaxis a las mujeres en edad fértil ya antes del embarazo, que debe mantenerse y aún reforzarse durante toda la gestación y período de lactancia.  Debe asegurarse  igualmente un adecuando aporte de yodo al niño después  del destete  fundamentalmente  durante  los  primeros  años  de vida,  que  debe mantenerse posteriormente.

PRECAUCIONES DE LA YODOPROFILAXIS

Con  el aporte  adicional  de yodo  en cantidades fisiológicas   (150-200 mcgr/dia) administrado a través de la sal yodada,  no  cabe  esperar ningún  riesgo para la salud ni suele presentarse intolerancia al yodo,  tipo reacciones alérgicas.

Una posible complicación de la profilaxis con sal yodada es la aparición de Hipertiroidismo. Sin embargo los casos notificados fueron en su mayoría en personas de edad y atribuidos a la presencia de nódulos autónomos o a la enfermedad de Basedow-Graves subyacente.  La pregunta  que surge es si el desarrollo de hipertiroidismo es considerado como una complicación de la profilaxis con  sal yodada  ó  la inevitable consecuencia de la normalización de la ingesta de yodo.  Incluso,  en áreas no bociosas se ha visto que  el cambio  de una ingesta  de yodo normal-baja a una ingesta normal-alta,  puede poner  de manifiesto un hipertiroidismo en personas con nódulos tiroideos autónomos preexistentes.

No obstante,  LA SAL YODADA  ES SEGURA.  En ninguna de las experiencias de profilaxis con sal yodada  que se han llevado a  cabo en distintas zonas  de España se ha producido una ingesta excesiva de yodo, como pudo constatarse por la determinación de la yoduria.

LA YODOPROFILAXIS SE BASA EN:

  1. Utilización  exclusiva de sal yodada para la preparación de la comida.

  2. Debería utilizarse también sal yodada en la preparación de alimentos en la cadena de producción industrial (embutidos, pan, etc ...)

  3. Consumir frecuentemente, si es posible, pescado de mar,  ya sea fresco, congelado o en conserva.

  4. Si las medidas anteriores no son posibles  se deberá administrar una suplementación diaria de yodo de 150-200 mcgr (presente en alguno de los complejos vitamínico y mineral existentes en el mercado) .

RESUMEN

    Está demostrado  que  la corrección del déficit de yodo elimina  los Trastornos causados por Deficiencia de Yodo incluido el bocio y cretinismo endémicos.  La gran cantidad  de información disponible en el mundo establece de forma clara que la aparición de hipertiroidismo es excepcional, siendo enorme el beneficio que se consigue con la introducción de la profilaxis con sal yodada.

    Datos recientes demuestran que sigue habiendo deficiencia de yodo en España y que disminuye la prevalencia de los trastornos causados por déficit de yodo cuando ésta se corrige con sal yodada.

    Las enfermedades o trastornos derivados de la deficiencia de yodo son evitables, siendo la deficiencia de yodo la causa aislada prevenible más común del  retraso mental y del daño cerebral en el mundo.

DUDAS QUE PUEDEN SURGIR

  1. En personas con bocio:  prestar especial atención  a la aparición  de síntomas de hipertiroidismo  (nerviosismo,  taquicardia,  astenia,  intolerancia al calor, pérdida de peso...), en cuyo caso se deberá determinar función tiroidea y remitir al endocrinólogo si se confirma hipertiroidismo (incluso con carácter preferente si el paciente está muy afectado o presenta cardiopatía, etc).

  2. La aparición de hipertiroidismo en la mujer embarazada  o  en período de lactancia requiere su envío al endocrinólogo con carácter preferente

  3. Mujer embarazada o  en período  de lactancia  que no puede tomar SAL  (por HTA, etc...): administrar suplemento de yodo de otra forma por ej.: un complejo vitamínico-mineral que contenga la dosis recomendada de yodo (150-200 mcgr diarios)

  4. Las personas que por alguna razón están tomando hormona tiroidea (tiroxina) pueden utilizar sal yodada (excepto que por otros motivos deban restringir la sal)

OBSERVACIONES

  1. La sal llamada  "marina"  o de  herboristería no es  igual que  la sal  yodada (enriquecida en yodo),  pues su contenido  en yodo es  mucho menor y no es suficiente para compensar una carencia.

  2. La sal yodada se aconseja añadirla a la comida preferentemente al final de la cocción.

  3. La sal yodada conserva su actividad durante unos 6 meses por lo que debe de vigilarse la fecha de caducidad del envase.

  4. El coste de la sal yodada es el mismo que el de la sal no yodada.

  5. Sólo  es  sal yodada  aquella que en el  etiquetado del envase figura  expresa-mente: "Sal Yodada".

  6. No debe aconsejarse aumentar el consumo habitual de sal, solamente indicar "sustituir la sal no yodada por sal yodada".  Se  considera  suficiente el contenido de una cucharadita de café de sal yodada al día (unos 3 gramos) para cubrir las necesidades diarias de yodo.

Bibliografía

  1. Conclusiones de la  reunión  del Grupo de Trabajo sobre  Trastornos causados por Deficiencia de Yodo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Málaga, 27 Febrero 1998.

  2. Escobar del Rey F: Nuevos estudios sobre deficiencia de yodo en España (1993).

  3. Escobar del Rey F, Morreale de Escobar G: Yodación universal de la sal: un derecho humano de la infancia. Endocrinología 1998; 45:3-14.

  4. Merkblatt nº 8. Jodgmangel und schwandger schgt: Ratschläge für Aetze, Arbertskreis Jodmangel  1994; 1.541: 1-4.

  5. Recommendations  on  iodine  nutrition  for  mothers  and  infants  in  Europe,  En: Delange F,  Dunn JT,  Glinoer D,  editores.  Iodine deficiency  disorders in  Europe: a continuing concern. Nueva York: Plenum Press , 1993;  471-478.


 

b)  Material de divulgación  editado en folleto tríptico por la Consellería de Sanidad "La Sal si es yodada, es más saludable"  y  distribuido en colegios y centros de Salud

c)  Cartel publicitario sobre prevención de trastornos por déficit de yodo distribuido en Áreas Comerciales y Supermercado.


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